Obsessive Jonas Disorder
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CAPITULO 24 2/3 CAPITULO FINAL!

holaaa chicaas comoo estaaan?????? jejeje publicar 1000000 caps diarios jajaja vaya sugerencia!!! jejejeje!!! :) buenoo aki un cap cortitoooooo :) espero les guste!!! perooo x favooor!!!! no odien a Sheba!!!! jejejeje ya veran porque...:)

se las kiere! cuidensen muuuchoo!!! no se olviden de comentar!

las kiere

su escritora

Adriana  :)

 

 

-¿De qué personas hablas? -inquirió Kevin, deteniéndose junto a Dani. -¿Quién lo ha comprado?

 

-Por ahora nadie. El caballero en cuestión no lo recogerá hasta mañana por la mañana.

 

-Entonces, ¿dónde está?

 

-Está a salvo. Trey está con él.

 

A Kevin se le acabó la paciencia.

 

-¡Déjate de rodeos! ¿A quién vas a vendérselo?

 

-Había varias personas interesadas, pero Rex Webley ofreció el mejor precio.

 

-Jesús. -La expresión de la cara de Kevin hizo que Dani se estremeciera de inquietud.

 

-¿Quién es Rex Webley? -preguntó.

 

-No digas ni una sola palabra Sheba, esto es algo entre tú y yo -intervino Kevin, antes de que ella pudiera contestar.

 

Sheba le dirigió una mirada condescendiente antes de volverse hacia Dani.

 

-Webley tiene un coto de caza ilegal en Texas.

 

Dani no lo entendió.

 

-¿Un coto de caza ilegal?

 

-Hay gente que le paga a Webley para ir a cazar ciertos animales allí -dijo Brady con disgusto.

 

Dani pasó la mirada de Sheba a Brady.

 

-¿Para cazarlos? Pero nadie puede cazar tigres. Son una especie en peligro de extinción.

 

Sheba se levantó y entró en la pista con decisión.

 

-Eso hace que sean más valorados por los hombres ricos que ya están aburridos de cazar piezas comunes y a los que les importa un comino la ley.

 

-¿Has vendido a Sinjun para que lo cacen y lo maten? -dijo Dani con voz horrorizada cuando por fin comprendió lo que Sheba le estaba diciendo. Un montón de imágenes horribles cruzó por su cabeza.

 

Sinjun no tenía el temor que un tigre normal siente hacia la gente. No se daría cuenta de que esos hombres querían lastimarle. En su mente vio su cuerpo abatido por las balas. Lo vio sobre la tierra con su pelaje negro y naranja manchado de sangre. Se acercó rápidamente a Sheba.

 

-¡No te lo permitiré! Te denunciaré a las autoridades. Te detendrán.

 

-No, no lo harán -repuso Sheba. -No es ilegal vender un tigre. Webley me ha dicho que su intención es exhibir a Sinjun en su rancho de caza. Eso no va contra la ley.

 

-Sólo que no va a exhibirlo, ¿verdad? Lo va a matar. -Dani se sintió mareada. -Iré a las autoridades. Lo haré. Detendrán todo esto.

 

-Lo dudo -dijo Sheba. -Webley lleva años sorteando la ley. Tendrías que tener un testigo que jurara que vio cómo lo mataban, lo que no ocurrirá ni en sueños. Y en cualquier caso, sería demasiado tarde para hacer nada, ¿no?

 

Dani nunca había odiado tanto a otro ser humano.

 

-¿Cómo puedes hacer esto? Si tanto me odias, ¿por qué no me haces daño a mí? ¿Por qué tienes que tomarla con Sinjun?

 

Kevin entró en la pista y se enfrentó a Sheba.

 

-Te pagaré el doble que Webley -ofreció.

 

-Esta vez no conseguirás nada con tu dinero, Kevin. No comprarás a Sinjun como hiciste con Glenna. Puse una condición cuando apalabré la venta.

 

Dani lo miró con rapidez. Kevin no le había dicho que había sido él quien había comprado a Glenna. Sabía que había hecho los arreglos necesarios para que fuera instalada en el zoo Brookfield, pero no que había sido su dinero el que lo había hecho posible. La gorila tenía un nuevo y precioso hogar gracias a él.

 

 

-¿Por qué haces esto? -preguntó él. -La gente de Webley no recogerá a Sinjun hasta el amanecer. -La expresión de Sheba se volvió astuta. -Será entonces cuando firme los papeles, pero siempre puedo cambiar de idea.

 

-Ah, así que llegamos al meollo del asunto, ¿verdad, Sheba? -susurró Kevin con voz apenas audible.

 

Sheba miró a Dani, que todavía estaba fuera de la pista al lado de Brady.

 

-Eso te gustaría, ¿verdad, Dani? Que detuviera todo esto. Puedo hacerlo, ya lo sabes. Con una simple llamada telefónica.

 

-Claro que puedes -siseó Kevin. -¿Qué tengo que hacer para que hagas esa llamada?

 

Sheba se volvió hacia él y fue como si Brady y Dani hubieran dejado de existir, quedando sólo ellos dos frente a frente en medio de la pista; algo para lo que ambos habían nacido. Sheba acortó la distancia que había entre ellos moviéndose sinuosamente, casi como una amante, pero no existía ni pizca de amor entre ellos.

 

 

-Ya sabes lo que tienes que hacer.

 

-Dímelo de todas maneras.

 

Sheba se giró hacia Dani y Brady.

 

-Dejadnos solos. Esto es entre Kevin y yo.

 

-¡Esto es una locura! Eso es lo que es. ¡Si hubiera sabido lo que estabas maquinando, juro por Dios que te hubiera sacudido hasta que olvidaras tal gilipollez! -explotó Brady.

 

Sheba ni siquiera se inmutó ante aquel arrebato de ira.

 

-Si Dani y tú no os vais de aquí, será el final del tigre.

 

-Marchaos -dijo Kevin. -Haced lo que dice. Brady se volvió hacia él.

-No dejes que te corte las pelotas. Lo intentará, pero no dejes que llegue a ese extremo -dijo con amargura. Parecía como si hubiese perdido la fe en todo lo que creía.

 

 

-Lo intentaré -repuso Kevin suavemente.

 

Dani le dirigió una mirada suplicante, pero él estaba concentrado en Sheba y no se dio cuenta.

 

-Venga, Dani. Vámonos de aquí. -Brady le pasó el brazo por los hombros y la llevó hacia la puerta trasera. Tras tantos meses aprendiendo a luchar, Dani intentó resistirse, pero sabía que Kevin era la única esperanza de Sinjun.

 

Una vez fuera, respiró hondo. Era una noche fría y comenzaron a castañetearle los dientes.

 

-Lo siento, Dani. No pensé que llegaría tan lejos -susurró Brady, abrazándola.

 

Dentro se oyó la desdeñosa voz de Kevin sólo un poco amortiguada por la lona de la carpa.

 

-Eres una mujer de negocios, Sheba. Si me vendes a Sinjun te compensaré generosamente. Todo lo que tienes que hacer es poner el precio.

 

Fue como si Brady y Dani hubieran echado raíces en ese lugar; sabían que debían irse pero eran incapaces de hacerlo. Luego Brady cogió a Dani de la mano y la hizo atravesar las sombras hasta la puerta trasera, donde no podían ser vistos pero tenían una vista parcial de la pista central.

 

Dani vio cómo Sheba acariciaba el brazo de Kevin.

 

-No es tu dinero lo que quiero. Ya deberías saberlo. Lo que quiero es doblegar tu orgullo.

 

 

 

ahhhhh acaso no son hermosos????

 

 

CAPITULO 10 PARTE 1 BESAR A UN ANGEL :)

CAPÍTULO 10


A Kevin nada le había dado tanta lástima como su pobre esposa cabeza hueca. Le dio la espalda a la cazuela de chile que estaba cocinando y la observó entrar en la caravana, con la ropa tan sucia que podría haber salido de una pocilga. Briznas de heno y restos de comida para anímales se pegaban a lo que le quedaba de coleta. Tenía los brazos salpicados de barro y olía que apestaba.

 

Como Kevin también había sido el blanco de la llama más de una vez, reconoció el olor.

 

-¿También has tenido un encontronazo con Lollipop?

 

Ella masculló algo indescifrable y se dirigió al donnicker.

 

Kevin sonrió y volvió a remover el chile.

 

-No te he entendido. ¿Qué has dicho?

 

La respuesta de la joven tuvo el acento bien educado de alguien acostumbrado a las cosas buenas de la vida.

 

-Vete a freír espárragos. -Y cerró la puerta de un portazo.

 

Él se rio entre dientes.

 

-¿Ha sido tu primer encuentro con una llama?

 

Ella no contestó.

 

Kevin echó otra cucharada de pimienta picante, añadió salsa caliente a la mezcla y la probó. Demasiado suave.

 

No se oía ningún sonido en el baño, ni siquiera el del agua. Con el ceño fruncido, dejó la salsa picante al fuego.

 

-¿ Dani? -Como ella no respondió, él se acercó al baño y llamó a la puerta. -¿ Dani? ¿Te pasa algo?

 

Nada.

 

Giró la manija y la vio inmóvil, delante del espejo, con las lágrimas cayéndole en silencio por las mejillas mientras miraba su propio reflejo.

 

 

Kevin notó un extraño sentimiento de ternura en su interior.

 

-¿Qué te ocurre, cariño?

 

Ella no se movió, las lágrimas continuaron deslizándosele por las mejillas.

 

-No es que nunca haya sido tan guapa como mi madre, pero ahora estoy horrible.

 

En lugar de irritarlo, ver que ella había perdido cualquier rastro de vanidad le tocó la fibra sensible.

 

-Yo creo que eres muy hermosa, cara de ángel, incluso cuando estás sucia. Pero te sentirás mejor después de ducharte.

 

Dani no se movió. Seguía con la mirada clavada en el espejo mientras las lágrimas le caían por la barbilla.

 

Él se agachó a su lado, le levantó un pie y le quitó la deportiva y el calcetín. Luego hizo lo mismo con el otro.

 

-Por favor, vete. - Dani lo dijo con la misma dignidad muda que él había observado en ella durante los últimos diez días mientras se concentraba en completar una tarea tras otra. -Estás ayudándome porque estoy llorando de nuevo, pero sólo lloro porque estoy cansada. Lo siento. No me hagas caso.

 

-Ni siquiera he notado que estuvieras llorando. - Kevin se arrodilló ante ella y le abrió la cremallera de los vaqueros y, tras vacilar un momento, se los deslizó por las caderas. Cuando los bajó por las delgadas piernas de la joven, Kevin sintió una punzada de deseo y tuvo que obligarse a apartar la vista del tentador triángulo de las bragas color verde menta que llevaba puestas.

 

¿Cuánto tiempo más iba a poder mantener las manos alejadas de ella? Durante la última semana y media Dani había estado tan cansada que apenas podía mantenerse en pie, pero él sólo había podido pensar en su suave y flexible cuerpo. Había llegado a un punto en el que no podía mirarla sin ponerse duro, y eso le sacaba de sus casillas. Le gustaba tener todos los aspectos de su vida bajo control y ése se le escapaba de las manos.

 

Incluso para una mujer que hubiera crecido en el circo hubiera sido demasiado duro hacer todo lo que le había ordenado hacer a Dani. Se había convencido de que sólo era cuestión de días -por no decir horas- que ella tirase la toalla y se fuera. Y querría poder estar seguro de que no la tocaría, por lo menos no como deseaba hacerlo. Mantener relaciones sexuales en ese momento sólo complicaría una situación ya de por sí complicada, y por eso no importaba lo mucho que la deseara, tenía que dejarla en paz.

Pero Dani seguía sin darse por vencida y él no sabía cuánto tiempo más podría mantenerse alejado. Cuando se metía en la cama por la noche, era tan consciente de ella acurrucada en el sofá, a tan sólo unos metros de él, que tenía dificultades para quedarse dormido. Y el simple hecho de verla durante el día hacía imposible que se concentrara en su trabajo.

 

¿Por qué no se había rendido? Era delicada. Débil. No hacía más que llorar. Y, al mismo tiempo, había tenido el valor de enfrentarse a Neeco Martin y defender a esas pobres y tristes criaturas de la casa de fieras. Dani Devreaux Markov no era la joven pusilánime que él había supuesto.

 

Que no hubiera resultado ser como él creía lo irritaba casi tanto como el doloroso efecto que tenía sobre su cuerpo, y por ese motivo le habló bruscamente:

-Levanta los brazos.

 

Dani estaba demasiado cansada después de haberse pasado todo el día trabajando, así que obedeció de manera automática. Kevin le quitó la camiseta por la cabeza, dejando al descubierto el sujetador que hacía juego con las braguitas. La joven estaba tan agotada que no podía evitar que se le cayera la cabeza, pero Kevin seguía sin poder confiar en sí mismo, por lo que se enojó todavía más. Se dio la vuelta, ajustó la temperatura del agua de la ducha y metió a Dani dentro de la cabina con la ropa interior incluida.

 

-Te serviré la comida cuando salgas. Ya me he hartado de comer latas de conservas, así que esta noche he preparado chile.

 

-Sé cocinar -dijo ella entre dientes.

 

-Por hoy ya has hecho suficiente.

 

Dani se colocó bajo el chorro de la ducha y dejó que el agua resbalara por su cuerpo.

 

Cuando por fin salió del cuarto de baño, llevaba el pelo retirado de la cara y tenía puesto el albornoz azul de Kevin. Parecía una adolescente cuando se deslizó detrás de la mesa de la cocina.

 

Kevin le plantó delante un plato de chile caliente y luego se acercó al fogón para servirse otro para él.

 

-¿Puedo faltar esta noche a la función?-preguntó ella.

 

-¿Estás enferma?

 

-No.

 

Kevin puso su plato sobre la mesa y se sentó enfrente de ella, endureciendo su corazón ante la muda dignidad que mostraba su esposa.

 

-Entonces no puedes faltar.

 

Dani pareció aceptar la negativa con resignación, algo que a Kevin le molestó más que si hubiera discutido con él.

 

-Jamás me había sentido tan despreciada.

 

-Las llamas son así con todo el mundo. No te lo lomes como algo

personal.

 

-Frankie también me odia. Hoy me ha lanzado una caja de galletas.

 

-Ha tenido que ser un accidente. Frankie es amable con todo el mundo.

 

Dani apoyó un codo en la mesa y descansó la cabeza en la mano mientras revolvía el chile con desgana.

 

-Desfilar con tan poca ropa denigra a las mujeres.

 

-Pero es estupendo para la taquilla.

 

Kevin lamentó de inmediato haberle tomado el pelo, sobre todo cuando sabía que ella estaba demasiado cansada para responder a la broma. Y lo cierto era que le molestaba verla desfilar con ese maillot. No era tan alta como las demás chicas ni tan pechugona como ellas, pero la belleza juvenil y la dulce sonrisa de su esposa la hacían destacar, e incluso había tenido que ponerse serio con algunos patanes del público que habían intentado ligar con ella tras la función. Sorprendentemente, Dani parecía no ser consciente de las reacciones que provocaba.

 

Ella dejó caer una galletita salada en el chile.

 

-Ya que presumes de lo bien que se cuida a los animales en el circo, deberías saber que la casa de fieras es una vergüenza.

 

-Estoy totalmente de acuerdo contigo. Llevo años diciéndolo, pero a Owen le encantaba y siempre se negó en redondo a deshacerse de ella.

 

-¿Y Sheba?

 

-Opina como yo. Espero que la cierre pronto, pero no hay mercado para los animales viejos de los circos. En realidad están mejor con nosotros que si los vendiese a los cotos de caza ilegales.

 

Dani se llevó un poco de chile a la boca pero volvió a poner el tenedor en el plato como si comer supusiera demasiado esfuerzo.

 

Kevin ya no lo soportó más. No le importaba si le criticaban por darle a su esposa un trato de favor, pero no podía tolerar esas sombras púrpura bajo sus ojos ni un día más.

 

-Vete a la cama, Dani. He cambiado de idea. Hoy puedes saltarte la función.

 

 

BESAR A UN ANGEL CAPITULO 4 + NOTICIA!!!

CAPITULO 4 PARTE 3


-¿Y por qué no?

-Van a ser seis meses -dijo él sin ambages. -Recorreremos montones de kilómetros. Tenemos funciones tan al norte como Jersey y tan al oeste como Indiana.


«En una camioneta sin aire acondicionado.»


-Ésta será la última temporada del circo de los Hermanos Quest -dijo él. -Así que lo haremos lo mejor posible.

-¿A qué te refieres con que será la última temporada?

-El dueño murió en enero.

-¿Owen Quest? ¿El nombre que está escrito en los camiones?

-Sí. Su esposa, Bathsheba, ha heredado el circo y lo ha puesto a la venta.


«¿Había sido su imaginación o Kevin había apretado casi imperceptiblemente los labios?»


-¿Llevas mucho tiempo en el circo? -preguntó ella, decidida a saber más de él.

-Voy y vengo.

-¿Tus padres pertenecían al circo?


-¿Cuáles? ¿Mis padres cosacos o los que me abandonaron en Siberia? -Él ladeó la cabeza y ella vio que le brillaban los ojos.

-¡No te criaron los cosacos!

-¿Pero no lo oíste anoche?


-Eso es como uno de esos cuentos de P. T. Barnum para el circo -dijo refiriéndose al popular artista circense que se inventaba fantásticas historias para hacer más emocionantes los espectáculos. -Sé que alguien tuvo que enseñarte a cabalgar y usar el látigo, pero no creo que fueran los cosacos. -Hizo una pausa. -¿O sí?


Él se rio entre dientes.


-¿Algo más, cara de ángel?


No iba a dejar que se le escapara otra vez.


-¿Cuánto llevas en el circo?


-He viajado con el circo de los Hermanos Quest desde la adolescencia hasta que cumplí los veinte. Desde entonces voy y vengo.


-¿Qué haces el resto del tiempo?

-Ya sabes la respuesta a eso. Estoy en prisión por asesinar a una

camarera.


Ella entrecerró los ojos, haciéndole saber que lo tenía bien calado.


-¿No trabajas de gerente en el circo todo el tiempo?

-No.


Puede que si dejaba de presionarlo un rato, le sacase más información personal.

-¿Quiénes eran los Hermanos Quest?


-Sólo era Owen Quest. Se llama así por seguir la tradición de los Hermanos Ringling. La gente del circo considera que es mejor que todos crean que el circo es de una familia aunque no sea así. Owen fue el propietario del circo durante veinticinco años y, un poco antes de morir, me pidió que terminara la temporada por él.


-Menudo sacrificio para ti. -Ella lo miró expectante y, en vista de que él no respondía, lo aguijoneó un poco más. -Dejar de lado tu vida normal..., tu trabajo de verdad...


-Mmm. -Ignorando el interrogatorio de Dani, Kevin hizo que se fijara en una señal de la carretera. -Avísame si ves más indicaciones como esa, ¿vale?


Ella vio tres flechas rojas de cartón. Cada una de ellas tenía impresas unas letras azules y señalaban hacia la izquierda.


-¿Para qué son?


-Nos guían hasta el recinto donde daremos la próxima función. -Desaceleró al acercarse a un cruce y giró a la izquierda. -Dobs Murria, uno de nuestros hombres, sale una noche antes que nosotros y las va colocando. Es para indicar la ruta.


Ella bostezó.

-Tengo muchísimo sueño. En cuanto lleguemos, voy a echar una buena siesta.


-Vas a tener que conformarte con dormir de noche. El circo no mantiene a inútiles; todos trabajamos, incluso los niños. Vas a tener que hacer cosas.


-¿Esperas que trabaje?

-¿Acaso temes romperte una uña?

-No soy la niña mimada que crees.


Él le dirigió una mirada de incredulidad, pero Dani intentaba evitar otra discusión e ignoró el cebo que él le estaba tendiendo.


-Sólo quería decir que no sé nada del mundo del circo.

-Aprenderás. Bob Thorpe, el tipo que normalmente se encarga de la taquilla, tiene que ausentarse durante un par de días.


Ocuparás su lugar hasta que vuelva, suponiendo, claro está, que sepas contar lo suficiente como para devolver bien el cambio.


-Con las monedas de curso legal, sí -respondió ella con un deje de desafío.


-Después tendrás que encargarte de algunas tareas domésticas.


Puedes comenzar por poner algo de orden en la caravana. Y agradecería una comida caliente esta noche.

-Y yo. Tendremos que buscar un buen restaurante.

-Eso no es lo que tenía en mente. Si no sabes cocinar, puedo enseñarte lo básico.


Ella reprimió su enfado y adoptó un tono razonable.

-No creo que intentar que me encargue yo sola de todas las tareas domésticas sea la mejor manera de empezar con buen pie este matrimonio. Deberíamos repartirnos el trabajo equitativamente.


-De acuerdo. Pero si quieres un reparto equitativo, tendrás que hacer también otras cosas. Actuarás en la presentación.


-¿En la presentación?


-En el espectáculo. En el desfile con el que se inicia la función, y es obligatorio.


-¿Quieres que actúe en la función?

-Todos, menos los obreros y los candy butchers salen en el desfile.


-¿Qué son los candy butchers?


-El circo tiene su propio lenguaje, ya lo irás pillando. Los que atienden los puestos del circo recibieron el nombre de butchers porque, en el siglo XIX, un hombre que era carnicero abandonó su trabajo para trabajar en uno de los puestos ambulantes del circo de John Robinson Show. En los puestos de algodón de azúcar se venden perritos calientes además de golosinas, por eso se llaman candy butchers. La carpa principal es lo que se conoce como circo en sí, nunca la llames «carpa» a secas. Sólo se llama así a la de la cocina y a la de la casa de fieras. El recinto se divide en dos: la parte trasera, donde dormimos y aparcamos los remolques, y la parte delantera, o zona pública. Las representaciones tienen también un lenguaje distinto. Ya te irás acostumbrando -hizo una pausa significativa,


-si te quedas lo suficiente.


Ella decidió no picar el cebo.


-¿Qué es un donnicker? Recuerdo que ayer usaste esa palabra.


-Es la marca de los retretes de las caravanas, cara de ángel.


-Ah. -Continuaron viajando varios kilómetros en silencio mientras ella cavilaba sobre lo que él le había dicho. Pero era lo que no había dicho lo que más le preocupaba. -¿No crees que deberías hablarme un poco más de ti? Contarme algo sobre tu vida que sea verdad, claro.


-No veo por qué.


-Porque estamos casados. A cambio te contaré cualquier cosa que quieras saber de mí.


-No hay nada que me interese saber de ti.


Eso hirió los sentimientos de Dani, pero de nuevo no quiso darle más importancia de la que tenía.


-Nos guste o no, ayer hicimos unos votos sagrados. Creo que lo primero que deberíamos hacer es preguntarnos qué esperamos de este matrimonio.


Él meneó la cabeza lentamente. Ella nunca había visto a un hombre que pareciera más consternado.


-Esto no es un matrimonio, Dani.

-¿Perdón?

-No es un matrimonio de verdad, así que quítate esa idea de la

cabeza.


-¿De qué estás hablando? Por supuesto que es un matrimonio de verdad.


-No, no lo es. Es un acuerdo legal.

-¿Un acuerdo legal?

-Exacto.


-Ya entiendo.

-Bien.


La obstinación de Kevin la enfureció.


-Bueno, pues ya que soy la única involucrada en este acuerdo legal por el momento, intentaré que funcione, tanto si quieres como si no.


-No quiero.


- Kevin, hicimos unos votos. Unos votos sagrados.


-Eso no tiene ningún sentido, y tú lo sabes. Te dije desde el principio cómo iban a ser las cosas. No te respeto, ni siquiera me gustas, y te aseguro que no tengo ni la más mínima intención de jugar a las casitas.


-Estupendo. ¡Tú tampoco me gustas!

-Veo que nos entendemos.


-¿Cómo podría gustarme alguien que se ha dejado comprar? Pero eso no quiere decir que vaya a ignorar mis obligaciones.


-Me alegra oírlo. -Él la recorrió lentamente con la mirada. -Me aseguraré de que tus obligaciones sean agradables.


Ella sintió que se sonrojaba y que esa inmadura reacción la enfadaba lo suficiente como para desafiarlo.


-Estás refiriéndote al sexo, ¿por qué no hablas claro?

-Por supuesto que me refiero al sexo.

-¿Con o sin tu látigo? -Ella se arrepintió en cuanto las impulsivas

palabras salieron de su boca.


-Tú eliges.


Dani fue incapaz de seguir soportando sus bromas. Se dio la vuelta y se puso a mirar por la ventanilla.


-¿ Dani?


Tal vez fuera porque deseaba creerlo, pero su voz le pareció más suave esta vez. Ella suspiró.

-No quiero hablar de eso.

-¿De sexo?


Ella asintió con la cabeza.


-Tenemos que ser realistas -dijo él, -los dos somos personas saludables, y a pesar de tus diversos desórdenes de personalidad, no eres precisamente un adefesio.


Ella se volvió hacia él para dirigirle su mirada más desdeñosa, pero lo que vio fue cómo una comisura de esa boca masculina se curvaba en lo que en otro hombre hubiera sido una sonrisa.


-Tú tampoco eres precisamente un adefesio -admitió ella a regañadientes, -pero tienes muchos más desórdenes de personalidad que yo.


-No, creo que no.


-Te aseguro que sí.

-¿Como cuáles?


-Pues bien, para empezar... ¿Estás seguro de que quieres oírlos?


-No me lo perdería por nada del mundo.

-Bueno, pues eres cabezota, terco y dominante.

-Pensaba que ibas a decir algo malo.


-No eran cumplidos. Y siempre he creído que un hombre con sentido del humor es más atractivo que uno sexy y machista.


-Bueno, pues avísame cuando llegues a la parte mala, ¿vale?


Ella lo fulminó con la mirada y optó por no mencionar los látigos que tenía debajo de la cama.

-Es imposible hablar contigo.


Él ajustó la visera solar.


-Lo que estaba tratando de decirte antes de que me interrumpieras con la lista de mis cualidades es que ninguno de nosotros va a poder mantenerse célibe durante los próximos seis meses.


Dani bajó la mirada. Si él supiera que ella llevaba así toda la vida...


-Vamos a vivir en un lugar pequeño -continuó él, -estamos legalmente casados y es natural que tarde o temprano echemos

un polvo.


«¿Echemos un polvo?» Su rudeza le recordó que eso no

significaría nada para él y que, contra toda lógica, ella quería algo de romanticismo.


-En otras palabras, esperas que haga las tareas domésticas, trabaje en el circo y «eche polvos» contigo -dijo bastante mosqueada.


Él lo pensó detenidamente.


-Supongo que es más o menos eso.

Ella giró la cabeza y miró con aire sombrío por la ventanilla. Hacer que ese matrimonio tuviera éxito iba a ser todavía más difícil de lo que pensaba.


NOTICIA!!!

 

Danielle Jonas, está embarazada de 1 mes, dicen que esperan tener a una niña y su nombre sera Marie Catherine Megan Jonas, si de lo contrario, les saliera un varoncito su nombre seria Johnny Kevin Jonas

La noticia se dio a conocer hace un par de dias por la pareja a traves de E!News, En el cual la parejita anuncio:
"Dios nos ha dado un regalo, no podemos expresar la felicidad que sentimos por ...tenerla... o tenerlo. Ser padre debe ser la experiencia mas placentera del mundo" Anuncio Kevin
"No podemos esperar para que nazca, estuvimos rezando mucho para que este regalito floreciera, y florecio!



K dieeecn de la noticia¿?¿?¿?

espero les haya gustado el caap :)

buenoo me voy...

ahh y se viene un cap hot muy pronto..........

jejeje espero les guste  y recomienden la novel.. byeeee

 

 

continuara....



xoxoxo

las kiere

Adri :)

BESAR A UN ANGEL

CAPITULO DOS PARTE DOS

De alguna manera se había trazado una línea y lo que había comenzado como un impulso se había convertido en un duelo de voluntades. Ella permaneció en el escalón, con las rodillas temblorosas, pero intentando mantenerse firme.

 

-Le agradecería que por lo menos tuviera la decencia de cumplir esa tradición.

 

-Por el amor de Dios. -Él bajó de un salto, la levantó en brazos y la llevó al interior, cerrando la puerta de una patada. Al momento la dejó bruscamente en pie.

 

Antes de poder decidir si había ganado o perdido esa batalla en particular, Dani fue consciente de lo que la rodeaba y se olvidó de todo lo demás.

 

-¡Ay, Dios!

 

-Herirás mis sentimientos si me dices que no te gusta.

 

-Es horrible.

 

El interior era incluso peor que el exterior. Estrecho y desordenado, olía a moho, a viejo y a comida rancia. Delante de ella había una cocina en miniatura, el mostrador de fórmica color azul desvaído estaba astillado. Los platos sucios estaban amontonados en el diminuto fregadero y había una cacerola con una gruesa costra sobre el fogón, justo encima de la puerta del horno, que estaba sujeta por un trozo de cordel. La raída alfombra había sido dorada en otro tiempo, pero ahora tenía tantas manchas que su color sólo podía describirse recurriendo a alguna función corporal. A la derecha de la cocina, la descolorida tapicería a cuadros del pequeño sofá apenas era visible debajo de la pila de libros, periódicos y ropa masculina. Vio una nevera descascarillada, armarios con el laminado astillado y una cama revuelta.

 

Dani miró rápidamente a su alrededor.

 

-¿Dónde están el resto de las camas?

 

Él la miró sin expresión, luego pasó junto a las maletas que había dejado en medio del suelo.

 

-Esto es una caravana, cara de ángel, no una suite en el Ritz. Es todo lo que hay.

 

-Pero... - Dani cerró la boca. Tenía la garganta seca y un vacío en el estómago.

 

La cama ocupaba la mayor parte del fondo de la caravana y estaba separada del resto por un alambre que sostenía una descolorida cortina color café que en ese momento estaba recogida contra la pared. Sobre las sábanas había algunas ropas enredadas, una toalla y algo que parecía ser un pesado cinturón negro.

 

-El colchón está limpio y es cómodo -dijo él.

 

-Estaré más cómoda en el sofá.

 

-Como quieras.

 

Ella oyó una serie de tintineos metálicos y vio que Kevin se estaba vaciando los bolsillos en la desordenada encimera de la cocina: algunas monedas, las llaves de la camioneta y la cartera.

 

-Vivía en otra caravana hasta hace una semana, pero era muy pequeña para dos personas, así que me mudé a ésta. Es una pena que no haya tenido tiempo para llamar al decorador. -Él sacudió la cabeza. -Los donnickers están allí. Es el único sitio que me dio tiempo a limpiar. Puedes meter tus cosas en el armario que tienes detrás. La función empieza en una hora; no te acerques a los elefantes.

 

«¿Donnicker? ¿La función?»

 

-En realidad, no creo que pueda vivir aquí -dijo ella. -Está asqueroso.

 

-Tienes razón. Supongo que necesita el toque de una mujer. Encontrarás productos de limpieza debajo del fregadero.

 

Él pasó por su lado en dirección a la puerta, entonces se detuvo. Estupefacta, Dani vio cómo se acercaba de nuevo a la encimera, cogía la cartera y volvía a meterla en el bolsillo.

 

Se sintió profundamente ofendida.

 

-No pensaba robarle.

 

-Por supuesto que no. Pero es mejor no tentar a la suerte. - Kevin le rozó el brazo con el pecho cuando volvió a pasar junto a ella hacia la puerta. -Hoy tenemos función a las cinco y a las ocho. Actúo en las dos.

 

-¡Deténgase ahora mismo! ¡No puedo quedarme en este horrible lugar y no voy a limpiar toda esta porquería!

 

Él miró con aire distraído la punta de su bota, luego levantó la vista. Dani se quedó mirando aquellos pálidos ojos dorados y sintió un escalofrío de temor, seguido de otra extraña sensación que no quiso examinar más a fondo.

 

Él levantó lentamente la mano, y Dani dio un respingo cuando la cerró con suavidad alrededor de su garganta. Sintió la ligera aspereza del pulgar cuando le rozó el hueco bajo la oreja con algo que parecía una caricia.

 

-Escúchame con atención, cara de ángel -dijo él con suavidad. -Podemos hacer esto por las buenas o por las malas. De un modo u otro voy a ganar. Tú decides cómo quieres que sea.

 

Se miraron fijamente a los ojos. En un instante que pareció eterno, Kevin le exigió sin palabras que se sometiera a él. Los ojos del hombre dejaron un rastro de fuego sobre ella, consumiéndole la ropa, la piel, hasta que Dani se sintió desnuda y despojada, con todas sus debilidades expuestas. Quería huir y esconderse, pero la fuerza de aquella mirada masculina la dejó inmovilizada.

 

Kevin le deslizó la mano por la garganta, luego le quitó la chaqueta por los brazos, haciendo que cayera al suelo con un susurro. Cogió el tirante dorado del vestido que llevaba debajo y se lo deslizó por el hombro. Ella no llevaba sujetador -se le hubiera transparentado con el vestido- y el corazón comenzó a latirle con fuerza.

 

Con la punta del dedo, Kevin bajó el tirante por su pecho hasta llegar al pezón. Luego, inclinó la cabeza y tomó con los dientes la suave piel que había expuesto.

 

Dani se quedó sin respiración cuando notó el pellizco. Debería haber sido doloroso, pero sus percibieron el pequeño mordisco con placer. Sintió la insolente mano de Kevin en el pelo y luego él se apartó, aunque ya había dejado su marca en ella como si fuera un animal salvaje. Fue entonces cuando Dani supo a qué le recordaban esos ojos ambarinos. A un animal de presa.

 

La puerta de la caravana se meció sobre sus goznes. Kevin salió y la miró, dejando caer la gardenia que le había robado del pelo.

 

Estalló en llamas.


Holaaaa chikaaas!!!! bueno regresee!!! jujuju l fiiin!!! jejejej me e pasado x sus novels y estan geniaaless!!!!! SI COMENTAAN LES SUBO OTRO CAP YA MISMO!! OK las dejooo x cieerto hoy es MI CUMPLE!!! pff 20! años!! ahh no lo creo :/( buenoo ya me voee xaaaoo!!

 

5 COMENTARIOOS MINIMO Y SUBO EL SIGUIENTE CAPITULO..... MIREN K ES POCO... :)

CAPITULO UNO PARTE 2 BESAR A UN ANGEL :)

helloooooo si comentaan subo capp...! :) CorazónPulgar arriba

CAPITULO UNO PARTE 2


La mañana de finales de abril era húmeda y fría. No había papeles pegados en la limusina que los esperaba junto a la acera, ni latas, ni letreros de RECIÉN CASADOS, ninguna de esas cosas maravillosas reservadas a las personas que se aman. Dani se dijo a sí misma que tenía que dejar de ser tan sentimental. Lani se había metido con ella durante años por ser exasperadamente anticuada, pero todo lo que Dani había querido era una vida convencional. No era tan extraño, supuso, para alguien que había sido educada con tan poco convencionalismo.


Se subió a la limusina y vio que el cristal opaco que separaba al conductor de los pasajeros estaba cerrado. Al menos tendría la intimidad que necesitaba para contarle a Kevin Markov cuál era su plan antes de llegar al aeropuerto.

«Hiciste unos votos, Dani. Unos votos sagrados.» Ahuyentó a la inequívoca voz de su conciencia diciéndose que no tenía otra opción.


Kevin se sentó junto a ella y el espacioso interior pareció volverse pequeño repentinamente. Si él no fuera tan físicamente abrumador, ella no estaría tan nerviosa.


Aunque no era tan musculoso como un culturista, Kevin tenía el cuerpo fibroso y fornido de alguien en muy buenas condiciones físicas. Tenía los hombros anchos y las caderas estrechas. Las manos que descansaban sobre los pantalones eran firmes y bronceadas, con los dedos largos y delgados. Dani sintió un ligero

estremecimiento que la inquietó.


Apenas se habían apartado del bordillo cuando él comenzó a tirar de la corbata. Se la quitó bruscamente y la metió en el bolsillo del abrigo; después se desabrochó el botón del cuello de la camisa con un movimiento rápido de muñeca. Dani se puso rígida, esperando que no siguiera. En una de sus fantasías eróticas favoritas, ella y un hombre sin rostro hacían el amor apasionadamente en el asiento trasero de una limusina blanca que recorría Manhattan mientras Michael Bolton cantaba de fondo

Cuando un hombre ama a una mujer, pero había una gran diferencia entre la fantasía y la realidad.


La limusina se incorporó al tráfico. Ella respiró hondo, intentando tranquilizarse, y

olió el intenso perfume a gardenia en su pelo. Vio que Kevin había dejado de quitarse la ropa, pero cuando él estiró las piernas y comenzó a estudiarla, Dani se removió en el asiento con nerviosismo. No importaba lo mucho que lo intentara, nunca sería tan bella como su madre, y cuando la gente la miraba demasiado tiempo, se sentía como un patito feo. Los agujeros de las medias doradas, tras el encuentro con el pequinés, no contribuían a reforzar su confianza en sí misma.


Abrió el bolso para buscar el cigarrillo que tanto necesitaba. Era un vicio horrible, lo sabía de sobra y no estaba orgullosa de haber sucumbido a él. Aunque Lani siempre había fumado, Dani no solía fumar más que un cigarrillo de vez en cuando con una copa de vino. Pero en aquellos primeros meses después de la muerte de su madre se había dado cuenta de que los cigarrillos la relajaban y se había convertido en una verdadera adicta a ellos. Después de una larga calada, decidió que estaba lo suficientemente calmada como para exponerle el plan al señor Markov.


-Apágalo, cara de ángel.

Ella le dirigió una mirada de disculpa.

-Sé que es un vicio terrible y le prometo que no le echaré el humo, pero ahora mismo lo necesito.


Él alargó la mano detrás de ella para bajar la ventanilla. Sin previo aviso, el cigarrillo comenzó a arder.


Ella gritó y lo soltó. Las chispas volaron por todas partes. Él sacó un pañuelo del bolsillo del traje y de alguna manera logró apagar todas las ascuas.


Respirando agitadamente, ella se miró el regazo y vio la marca diminuta de una quemadura en el vestido de raso dorado.


-¿Qué ha pasado? -preguntó sin aliento.

-Creo que estaba defectuoso.

-¿Un cigarrillo defectuoso? Nunca he visto nada así.

-Será mejor que tires la cajetilla por si todos los demás están igual.

-Sí. Por supuesto.


Ella se la entregó con rapidez y él se metió el paquete en el bolsillo de los pantalones. Aunque Dani todavía se estremecía del susto, él parecía perfectamente relajado. Reclinándose en el asiento de la esquina, él cruzó los brazos sobre el pecho y cerró los ojos.


Tenían que hablar -tenía que exponerle el plan para poner fin a ese bochornoso matrimonio, -pero él no parecía estar de humor para conversar y ella temía meter la pata si no iba con cuidado. El último año había sido un desastre total y Dani se había acostumbrado a animarse con pequeñas cosas a fin de no dejarse llevar totalmente por la desesperación.


Se recordó a sí misma que aunque su educación podía haber sido poco ortodoxa, desde luego sí había sido completa. Y a pesar de lo que su padre pensaba, había heredado el cerebro de Max y no el de Lani. También poseía un gran sentido del humor y era optimista por naturaleza, cualidad que ni siquiera el último año había podido destruir por completo. Hablaba cuatro idiomas, era capaz de identificar al diseñador de casi cualquier modelo de alta costura y era toda una experta en calmar a mujeres histéricas. Por desgracia, no poseía ni el más mínimo sentido común.

¿Por qué no había hecho caso del abogado parisino de Lani, cuando le dejó claro que no le quedaría ni un centavo una vez que pagara las deudas que ésta había dejado? Ahora sospechaba que había sido el sentimiento de culpa lo que la había impulsado a asistir a todas aquellas fiestas durante los desastrosos meses que siguieron al funeral. Llevaba muchos años queriendo liberarse del chantaje emocional al que su madre la había sometido en su interminable búsqueda del placer. Pero no había querido que Lani muriera. Eso no.


Se le llenaron los ojos de lágrimas. Había querido muchísimo a su madre y, a pesar de su egoísmo, de sus interminables exigencias y de su constante necesidad de reafirmarse en la belleza, Dani sabía que Lani la había querido.

Se había sentido culpable ante la inesperada libertad que el dinero y la muerte de Lani le habían proporcionado. Se había gastado toda la fortuna, no sólo en sí misma sino en cualquiera de los viejos amigos de Lani que estuviera en apuros. Cuando las amenazas de los acreedores habían subido de tono, había extendido cheques para mantenerlos callados, sin saber ni importarle si tenía dinero para cubrirlos.

Max descubrió el derroche de Dani el mismo día que emitieron una orden de arresto contra ella. Fue entonces cuando se dio cuenta de la realidad y del alcance de lo que había hecho. Tuvo que rogarle a su padre que le prestara dinero para mantener alejados a los acreedores, prometiendo devolvérselo en cuanto pudiera.


Max había recurrido al chantaje. Era hora de que madurara, le había dicho, y si no quería ir a la cárcel debería poner fin a todas esas extravagancias y seguir sus órdenes sin rechistar.


En un tono brusco e inflexible, él había dictado sus términos. Se casaría con el hombre que él escogiera para ella tan pronto como pudiera arreglarlo. Y no sólo eso, tendría que permanecer casada durante seis meses, ejerciendo de esposa obediente durante ese tiempo. Sólo al final de esos seis meses podría divorciarse y beneficiarse de un fondo fiduciario que él establecería para ella, un fondo fiduciario que él controlaría. Si era frugal, podría vivir con relativa comodidad el resto de su vida.


-¡No puedes hablar en serio! -exclamó ella cuando finalmente había recobrado el habla. -Ya no existen los matrimonios de conveniencia.

-Nunca he hablado más en serio. Si no aceptas casarte, irás a la cárcel. Y si no permaneces casada durante seis meses, nunca volverás a ver un penique más de mi bolsillo.


Tres días más tarde, le había presentado al futuro novio sin mencionar qué estudios poseía ni a qué se dedicaba, y sólo le había hecho una advertencia:

-Él te enseñará algo sobre la vida. Por ahora, es todo lo que necesitas saber.

Cruzaron el Triborough Bridge y se dio cuenta de que muy pronto llegarían a La

Guardia, por lo cual no podía esperar más para sacar a colación el tema sobre el que tenían que hablar. Por costumbre, Dani sacó un espejo dorado del bolso para cerciorarse de que todo estaba como tenía que estar. Ya más segura, lo cerró con un golpe seco.


-Disculpe, señor Markov.

Él no respondió.

Ella se aclaró la garganta.

-¿Señor Markov? ¿Kevin? Creo que tenemos que hablar.

Él abrió los párpados que ocultaban aquellos ojos color ámbar líquido.

-¿De qué?


A pesar de los nervios, ella sonrió.

-Somos unos completos desconocidos que acaban de contraer matrimonio. Creo que eso nos da tema más que suficiente para hablar.

-Si quieres escoger los nombres de nuestros hijos, cara de ángel, creo que paso.

Así que tenía sentido del humor después de todo, aunque fuera algo cínico.

-Quiero decir que deberíamos hablar de cómo vamos a pasar los próximos seis meses antes de poder solicitar el divorcio.

-Creo que será mejor que vayamos paso a paso, día a día -hizo una pausa. -Noche a noche.


A Dani se le puso la piel de gallina y se dijo a sí misma que no fuera estúpida. Él había hecho un comentario perfectamente inocente y ella sólo había imaginado la connotación sexual en aquel tono bajo y ronco. Forzó una brillante sonrisa.


-Tengo un plan, un plan muy simple en realidad.

-¿Sí?

-Si me da la mitad de lo que le pagó mi padre por casarse conmigo, y creo que estará de acuerdo conmigo en que es lo más justo, podremos irnos cada cual por su lado y acabar con este lío.


Una expresión divertida asomó en esos rasgos de acero.

-¿De qué lío hablas?


Ella debería haber sabido, por la experiencia adquirida gracias a los amantes de su madre, que un hombre así de guapo no rebosaría materia gris.

-El lío de encontrarnos casados con un desconocido.

-Pues creo que llegaremos a conocernos bastante bien. -De nuevo esa voz ronca. -Y eso de ir cada uno por su lado no era lo que Max tenía en mente. Tal y como lo recuerdo, se supone que tenemos que vivir juntos como marido y mujer.

-Eso pretende mi padre. Es un poco tirano en lo que se refiere a las vidas de otras personas. Lo mejor de mi plan consiste en que él nunca sabrá que nos hemos separado. Mientras no vivamos en su casa de Manhattan, donde puede vernos, no tendrá ni idea de dónde estamos.

-Definitivamente no viviremos en su casa de Manhattan.


Él parecía no estar tan dispuesto a cooperar como ella había esperado, pero Dani era lo suficientemente optimista como para creer que sólo necesitaba un poco más de persuasión.


-Sé que mi plan funcionará.

-A ver si nos entendemos. ¿Quieres que te dé la mitad de lo que Max me dio por casarme contigo?


-Ya que lo menciona, ¿cuánto fue?

-No fue ni mucho menos suficiente -masculló él.


Ella nunca había tenido que discutir las condiciones y no le gustaba tener que hacerlo ahora, pero al parecer no tenía alternativa.

-Si lo piensa un poco, verá que es lo justo. Después de todo, si no fuera por mí, no tendría nada.

-¿Quieres decir que planeas darme la mitad del fondo fiduciario que tu padre ha prometido establecer para ti?

-Oh, no, no pienso hacer eso.


Él soltó una breve carcajada.

-Me lo imaginaba.

-No lo entiende. Le pagaré la deuda tan pronto como tenga acceso a mi dinero. Sólo le estoy pidiendo un préstamo.

-Y yo me niego.


Dani comprendió que le había vuelto a pasar lo de siempre. Tenía la mala costumbre de asumir lo que otras personas harían o lo que haría ella en su lugar.


Por ejemplo, si fuera Kevin Markov, se prestaría a darle la mitad del dinero simplemente por deshacerse de ella.


Necesitaba fumar. Aquello no pintaba bien.

-¿Puede devolverme los cigarrillos? Estoy segura de que no todos estaban defectuosos.


Él sacó el arrugado paquete del bolsillo de los pantalones y se lo entregó. Dani encendió uno con rapidez, cerró los ojos y se llenó los pulmones de humo.


Se escuchó un estallido y cuando abrió los ojos de golpe, el cigarrillo estaba en llamas. Con un grito ahogado, lo dejó caer. De nuevo, Kevin apagó la colilla y las ascuas con el pañuelo.


-Deberías denunciarlos -dijo él con suavidad. Dani se llevó la mano a la garganta, demasiado aturdida para hablar.


Él se acercó y le tocó un pecho. Ella sintió el roce de ese dedo en la parte interior del seno y se estremeció, lo mismo que la piel sensible debajo del raso. Alzó la mirada de golpe a esos insondables ojos dorados. -Un poco de ceniza -dijo él. Dani puso la mano donde él la había tocado y sintió el martilleo del corazón bajo los dedos. ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que una mano que no fuera la suya la había tocado allí? Dos años, recordó, cuando se había hecho la última revisión médica.


Ella vio que habían llegado al aeropuerto y se armó de valor.

-Señor Markov, tiene que entender que no podemos vivir juntos como marido y mujer. Somos unos completos desconocidos. Toda esta idea es ridícula y tendré que insistir en que coopere más conmigo.

-¿Insistir? -dijo él suavemente. -No creo que tengas derecho a insistir sobre nada.


Ella tensó la espalda.

-No voy a permitir que me intimide, señor Markov.


Él suspiró y sacudió la cabeza, mirándola con una expresión de pesar que ella dudaba que fuera sincera.

-Esperaba no tener que hacer esto, cara de ángel, pero debería haber imaginado que no ibas a ser fácil. Será mejor que te explique las reglas básicas ahora mismo, así sabrás a qué atenerte. Para bien o para mal, vamos a permanecer casados durante seis meses a partir de hoy. Puedes irte cuando quieras, pero tendrás que hacerlo sola. Y por si todavía no te has dado cuenta, éste no va a ser uno de esos matrimonios modernos de los que se habla en las revistas. Éste va a ser un matrimonio tradicional. -Repentinamente, su voz se volvió más tierna y suave. -Lo que quiero decir, cara de ángel, es que yo mando y tú harás lo que diga. Si no lo haces, sufrirás algunas consecuencias bastante desagradables. La buena noticia es que, pasado el tiempo estipulado, podrás hacer lo que quieras. Sinceramente, me importará un bledo.


El pánico se apoderó de Dani, que luchó por no perder los nervios.

-No me gusta que me amenacen. Será mejor que hable claro y me diga cuáles son esas consecuencias que penden sobre mi cabeza.


Él se reclinó en el asiento y torció la boca en una mueca tan dura que Dani sintió un

escalofrío en la espalda.

-Verás, cara de ángel, no pienso decirte nada. Tú misma lo descubrirás todo esta noche.

 

 

hellloooo chikiiiiss un nevoo caaap!! espero les gustee!!!!! comennnteeeeen pleaseeee las dejoo bye

 

CAPITULO UNO PARTE UNO.. LA BODA :)


CAPÍTULO 01 PARTE 1


Dani Devreaux había olvidado el nombre de su novio.

-Yo, Danielle, te tomo a ti... Se mordisqueó el labio inferior. Su padre los había presentado unos días antes, aquella terrible mañana cuando los tres habían ido a por la licencia matrimonial. Después él se había esfumado y no lo había vuelto a ver hasta hacía sólo unos minutos, en el dúplex que su padre poseía al oeste de Central Park, cuando había bajado a la sala donde ese mediodía estaba celebrándose aquella apresurada boda.

 

Dani casi podía sentir la enérgica desaprobación de su padre, que se encontraba a su espalda, pero eso no era nada nuevo para ella. Lo había decepcionado incluso antes de nacer y no importaba cuánto lo hubiera intentado, nunca había conseguido que cambiara de opinión sobre su hija.

Se arriesgó a mirar de reojo al novio que el dinero de su padre había comprado. Un semental. Un auténtico semental de estatura imponente, constitución delgada pero fibrosa y extraños ojos color ámbar. A la madre de Dani le habría encantado.

 

Lani Devreaux había muerto el año anterior, en el incendio de un yate cuando dormía en brazos de una estrella de rock de veinticuatro años. Dani ya podía pensar en su madre sin sentir dolor y sonrió para sus adentros al darse cuenta de que el hombre que estaba junto a ella hubiera sido demasiado mayor para Lani. Debía rondar los treinta y cinco años y su madre solía fijar el límite en veintinueve.

 

Tenía el pelo tan oscuro que parecía negro y unos rasgos cincelados que harían que su cara pareciera demasiado bella si no fuera por la mandíbula firme y el ceño amenazador. Los hombres que poseían ese brutal atractivo habían atraído a Lani, pero Dani los prefería más maduros y conservadores. No por primera vez desde que la ceremonia había comenzado, deseó que su padre hubiera escogido a alguien menos intimidante.

 

Intentó tranquilizarse recordándose que no iba a tener que pasar más que unas pocas horas con su nuevo marido. Todo acabaría en cuanto tuviera oportunidad de exponerle el plan que se le había ocurrido. Por desgracia, el plan conllevaba romper unos votos matrimoniales que ella consideraba sagrados y, dado que no solía tomarse sus promesas a la ligera -en especial los votos matrimoniales, -sospechaba que eran los remordimientos de conciencia la causa de su bloqueo mental.

 

Empezó de nuevo, esperando que el nombre le viniera a la mente.

-Yo, Danielle, te tomo ti... -La voz de Dani se apagó.

El novio en cuestión no le dirigió ni una simple mirada y, por supuesto, tampoco intentó ayudarla. Permaneció con la vista al frente, y las inflexibles líneas de aquel duro perfil le provocaron a Dani un cosquilleo en la piel. Él acababa de formular sus votos, así que tenía que haber pronunciado el dichoso nombre, pero la falta de inflexión en su voz no había traspasado la parálisis mental de Dani y no se había enterado.

 

-Kevin -masculló su padre detrás de ella, y Dani pudo deducir por el tono de su voz que apretaba los dientes otra vez. Para haber sido uno de los mejores diplomáticos de Estados Unidos no se podía decir que tuviera demasiada paciencia con ella.

Dani se clavó las uñas en las palmas de las manos, diciéndose que no tenía otra alternativa.

 

-Yo, Kevin... -tragó saliva, -te tomo a ti, Kevin... -volvió a tragar saliva, -como mi horrible esposo.

 

Hasta que no escuchó la exclamación de Amelia, su madrastra, no se dio cuenta de lo que había dicho. El semental volvió la cabeza y la miró. Arqueaba una ceja oscura con leve curiosidad, como si no estuviera seguro de haber oído correctamente. «Mi horrible esposo.» El peculiar sentido del humor de Dani tomó el control y sintió que le temblaban los labios.

 

Él alzó las cejas, y esos ojos profundos la miraron sin una pizca de diversión. Resultaba evidente que el semental no compartía sus problemas para contener una risa inoportuna.

 

Tragándose la histeria que crecía en su interior, Dani miró rápidamente hacia delante sin disculparse. Al menos una parte de aquellos votos había sido honesta porque él, sin duda, sería un esposo horrible para ella. Finalmente, el bloqueo mental desapareció y el apellido del novio irrumpió en su mente. Markov. Alexander Markov. Era otro de los rusos de su padre.

 

Como antiguo embajador en la Unión Soviética, el padre de Dani, Max Petroff, tenía infinidad de conocidos en la comunidad rusa, tanto allí, en Estados Unidos, como en el extranjero. La pasión de su padre por la ancestral tierra que lo había visto nacer se reflejaba incluso en la decoración de la habitación donde se encontraban en ese momento, en las paredes azules -tan comunes en la arquitectura residencial de su país, -la chimenea de ladrillos amarillos y la multicolor alfombra kilim. A la izquierda, sobre un secreter de nogal, había un par de floreros de cobalto ruso y algunas figuras de cristal y porcelana de las Colecciones Imperiales de San Petersburgo. El mueble era una mezcla de art déco y estilo Victoriano que, de una extraña manera, armonizaba con la estancia.

 

La gran mano del novio tomó la de Dani, mucho más pequeña, y ella sintió la fuerza que poseía cuando le puso la sencilla alianza de oro en el dedo.

 

-Con este anillo, yo te desposo -dijo él con voz severa e inflexible.

 

Ella contempló el sencillo aro con momentánea confusión. Por lo que podía recordar, acababa de entrar en lo que Lani denominaba la fantasía burguesa del amor: el matrimonio. Y lo había hecho de una manera que nunca hubiera imaginado posible.

 

-... por el poder que me otorga el estado de Nueva York, os declaro marido y mujer.

 

Dani se tensó mientras esperaba que el juez Rhinsetler invitara al novio a besar a la novia. Cuando no lo hizo, supo que había sido una sugerencia de Max para ahorrarle la vergüenza de verse forzada a besar esa hosca y recia boca. No entendía cómo su padre había pensado en ese detalle, que sin duda se les había pasado por alto a todos los demás. Aunque no lo admitiría por nada del mundo, Dani desearía haberse parecido más a él en ese aspecto, pero si no era capaz de encargarse ella sola de los acontecimientos más importantes de su vida, ¿cómo iba a ocuparse de unos simples detalles?

 

Sin embargo, detestaba sentir lástima de sí misma, de modo que apartó a un lado ese pensamiento mientras su padre se acercaba a ella para besarle fríamente la mejilla como colofón de la ceremonia. Esperaba alguna palabra de afecto, pero tampoco se sorprendió al no recibirla. Incluso consiguió no sentirse dolida cuando él se apartó.

 

Max señaló al misterioso novio, que se había acercado a las ventanas que daban a Central Park. Los había casado el juez Rhinsetler. Los otros testigos de la ceremonia eran el chófer, que había desaparecido discretamente para atender sus deberes, y la esposa de su padre, Amelia, que destacaba entre los demás con aquel cabello rubio ceniza y aquella característica voz ronca.

 

-Felicidades, cariño. Formáis una bonita pareja Kevin y tú. ¿No te parece, Max?-Sin esperar respuesta, Amelia abrazó a Dani, envolviéndolas a las dos en una nube de perfume almizcleño.

Amelia simulaba sentir un cariño sincero por la hija ilegítima de su marido, y aunque Dani era consciente de los verdaderos sentimientos de su madrastra, reconocía el mérito de Amelia guardando las apariencias. No debía de ser fácil para ella enfrentarse a la prueba viviente del único acto irresponsable que Max había cometido en su vida, incluso aunque hubiera sido veintiséis años antes.

 

-No sé por qué has insistido en ponerte ese vestido, querida. Sería perfecto para una fiesta, pero no para una boda. -La mirada crítica de Amelia evaluó con severidad el caro vestido dorado de Dani, con el corpiño de encaje y el bajo bordado, que acababa unos quince centímetros por encima de la rodilla.

-Es casi blanco.

-El dorado no es blanco, querida. Y es demasiado corto.

-La chaqueta es muy discreta -señaló Dani, alisando las solapas de la prenda de raso dorado que le caía hasta la parte superior del muslo.

 

-Una cosa no tiene nada que ver con la otra. ¿No podías haber seguido la tradición y ponerte algo blanco? ¿O haber escogido al menos algo de seda?

 

Ya que ése no iba a ser un matrimonio de verdad, Dani pensaba que, de haber tenido en cuenta la tradición, se estaría recordando a sí misma que estaba vulnerando algo que debería haber sido sagrado. Incluso se había quitado la gardenia que Amelia le había prendido en el pelo, aunque ésta se la había vuelto a colocar en el mismo lugar poco antes de la ceremonia.

Sabía que Amelia tampoco aprobaba los zapatos dorados, que parecerían unas sandalias romanas de gladiador si no fuera por el tacón de diez centímetros. Eran terriblemente incómodos, pero al menos era imposible confundirlos con unos zapatos tradicionales de raso.

 

-El novio no parece feliz -susurró Amelia. -No me sorprende. ¿Por qué no tratas de evitar decir alguna otra tontería por ahora? Y te lo digo en serio, haz algo con respecto a esa molesta costumbre que tienes de decir lo que piensas.

Dani apenas pudo reprimir un suspiro. Amelia nunca decía lo que pensaba en tanto que Dani casi siempre lo hacía, y tal alarde de sinceridad molestaba a su madrastra. Pero Dani no era capaz de actuar con hipocresía. Tal vez fuera porque eso era lo único que sus padres tenían en común.

 

Dirigió una mirada furtiva a su nuevo marido y se preguntó cuánto le habría pagado su padre para que se casara con ella. La parte más irreverente de Dani se moría por saber cómo se había efectuado la transacción. ¿Dinero en efectivo? ¿Un cheque? «Perdón, Kevin Markov, ¿acepta American Express?» Mientras observaba al novio declinar una mimosa de la bandeja que le había tendido Min Soon, intentó imaginar lo que él estaría pensando.



«¿Cuánto tiempo más debo esperar antes de poder sacar a la mocosa de aquí?»

Kevin Markov echó un vistazo a su reloj. Otros cinco minutos más, decidió. Observó cómo el sirviente que pasaba con la bandeja de bebidas se paraba a adularla.

«Disfrútalo, señora. Pasará mucho tiempo antes de que puedas volver a hacerlo.»

 

Mientras Max le mostraba al juez un samovar antiguo, Kevin contempló las piernas de su nueva esposa, expuestas ante todo el mundo gracias a eso que ella llamaba vestido de novia. Eran delgadas y bien proporcionadas, lo cual le hizo preguntarse si el resto de ese cuerpo femenino, oculto a medias por la chaqueta, sería igual de tentador. Pero ni siquiera el cuerpo de una sirena lo compensaría de tener que casarse a la fuerza.

 

Recordó la última conversación que mantuvo con el padre de Dani.

 

-Es maleducada, atrevida e irresponsable -había dicho Max Petroff. -Su madre fue una mala influencia para ella. No creo que Dani sepa hacer algo útil. Por supuesto, no es todo culpa suya. Dani estuvo pegada a las faldas de su madre hasta que murió. Es un milagro que no estuviera a bordo del barco la noche que se incendió. Tienes que tener mano dura con mi hija, Kevin, o te volverá loco.

 

Lo poco que Alex había visto de Dani Deveraux hasta ahora no le habían hecho dudar de las palabras de Max. La madre, Lani Deveraux, había sido una modelo británica famosa hacía treinta años. Como los polos opuestos se atraen, Lani y Max Petroff habían tenido una aventura amorosa cuando él comenzaba a destacar como experto en política exterior; Dani era el resultado.

 

Max le había asegurado a Kevin que le había propuesto matrimonio a Lani cuando ésta se quedó embarazada inesperadamente, pero ella se había negado a sentar cabeza. No obstante, Max había insistido en que siempre había cumplido con su deber de padre hacia su hija ilegítima.

 

Sin embargo, todo indicaba lo contrario. Cuando la carrera de Lani había comenzado a desvanecerse, se había convertido en asidua de fiestas y saraos. Y donde quiera que Lani fuera, Dani la acompañaba. Al menos Lani había tenido una profesión, pensó Alex, pero Dani no parecía haber hecho nada útil en la vida.

 

Mientras miraba a su nueva esposa con más atención, observó algún parecido con Lani. Tenían el mismo color de pelo, oscuro como el ébano, y sólo las mujeres que no salían de casa podían tener esa tez tan pálida. Sus ojos eran de un azul inusual, casi como las violetas púrpuras que crecían a los lados de las carreteras. Pero Dani era más menuda -también parecía más frágil- y no tenía los rasgos tan marcados. Por lo que recordaba de viejas fotos, el perfil de Lani había sido casi masculino, mientras que el de su hija era mucho más suave, especialmente en la pequeña nariz respingona y en aquella boca absurdamente dulce.

 

Según Max, Lani tenía un carácter fuerte, pero era corta de entendederas, otra cualidad que la pequeña cabeza hueca con la que se había casado parecía haber heredado. No era exactamente la típica chica bonita y tonta -era demasiado culta para eso, -pero a él no le costaba imaginársela como el caro juguete sexual de un hombre rico.

 

Kevin siempre había elegido con cuidado a sus compañeras de cama, y aunque le atraía ese pequeño cuerpo, prefería otro tipo de mujer, una que fuera algo más que un buen par de piernas. Le gustaban las mujeres que fueran inteligentes, ambiciosas e independientes y que no se guardaran nada para sí mismas. Podía respetar a una mujer que lo mandara a la mierda, pero no tenía paciencia con lloriqueos y pataletas. El mero hecho de pensar en eso hacía que le rechinasen los dientes.

 

Al menos tenerla bajo control no sería un problema. Miró a su esposa y curvó una de las comisuras de la boca en una sonrisita sardónica. «La vida tiene maneras de poner a las pequeñas chicas ricas y mimadas en el lugar que les corresponde. Y, nena, eso es lo que te acaba de pasar.»

 

Al otro lado de la habitación, Dani se detuvo delante de un espejo antiguo para mirarse. Lo hacía por costumbre, no por vanidad. Para Lani, la apariencia lo era todo. Consideraba que llevar el rímel corrido era peor que un holocausto nuclear.

 

El nuevo corte de pelo de Dani, a la altura de la barbilla y un poco más largo por detrás, era ligero, juvenil y delicado. A ella le había encantado desde el principio, pero le había gustado aún más esa mañana, cuando Amelia había protestado sobre lo inadecuado que era ese estilo para una boda.

 

Dani vio acercarse a su novio por el reflejo del espejo. Compuso una sonrisa educada y se dijo a sí misma que todo saldría bien. Tenía que ser así.

-Coge tus cosas, cara de ángel. Nos vamos.

A ella no le gustó ni un ápice aquel tono de voz, pero había desarrollado un talento especial para tratar con personas difíciles y lo pasó por alto.

 

-María está haciendo un soufflé Grand Marnier para el convite de bodas, pero no está listo aún, así que tendremos que esperar.

-Me temo que no. Tenemos que coger un avión. Tu equipaje ya está en el coche.

Necesitaba más tiempo. No estaba preparada para estar a solas con él.

-¿No podemos coger un vuelo más tarde, Sr Markov? Odio decepcionar a María. Es una joya y hace unos desayunos maravillosos.

 

Aunque la boca del hombre se había curvado en una sonrisa, los ojos parecieron taladrarla. Eran de un inusual color ámbar pálido que le recordaba a algo vagamente estremecedor. Aunque no podía recordar lo que era, ciertamente la inquietaba.

 

-Mi nombre es Kevin, y tienes un minuto para llevar ese dulce culito tuyo hasta la puerta.

A Dani le dio un vuelco el corazón, pero antes de que pudiera reaccionar, él le dio la espalda y se dirigió a los otros tres ocupantes de la habitación con voz tranquila pero autoritaria.

-Espero que nos disculpéis, pero tenemos que coger un avión.

Amelia dio un paso adelante y le dirigió a Dani una maliciosa sonrisa.

-Vaya, vaya. Alguien está impaciente por celebrar la noche de bodas. Nuestra Dani es un bocadito apetecible, ¿verdad?

De repente, a Dani se le fueron las ganas de tomar el soufflé de María.

-Me cambiaré de ropa -dijo.

-No tienes tiempo. Estás bien así.

-Pero...

 

La firme mano de Kevin se posó en su espalda y la empujó resueltamente hacia el vestíbulo.

-Supongo que éste es tu bolso. -Ante el asentimiento de Dani cogió el bolsito de Chanel de la mesita dorada y se lo tendió. Justo entonces, el padre y la madrastra de Dani se acercaron para despedirse.

 

Si bien ella no pensaba llegar más allá del aeropuerto, quiso escapar del contacto de Kevin que la conducía hacia la puerta. Se volvió hacia su padre y se odió a sí misma por el leve tono de pánico en la voz.

 

-Tal vez tú podrías convencer a Kevin de que nos quedemos un poco más, papá. Apenas hemos tenido tiempo de hablar.

-Obedécele, Danielle. Y recuerda que ésta es tu última oportunidad. Si me fallas ahora, me lavo las manos. Espero que hagas algo bien por una vez en tu vida.

 

Hasta ahora, siempre había soportado las humillaciones de su padre en público, pero ser humillada delante de su nuevo marido era demasiado vergonzoso y Dani apenas consiguió enderezar los hombros. Levantando la barbilla, dio un paso delante de Kevin y salió por la puerta.

 

Se negó a sostener la mirada de su esposo mientras esperaban en silencio el ascensor que los llevaría al vestíbulo. Segundos después, entraron. Las puertas se cerraron sólo para abrirse en la planta siguiente y dar paso a una mujer mayor con un pequinés color café claro.

De inmediato, Dani se encogió contra el caro panelado de teca del ascensor, pero el perro la divisó. Enderezó las orejas, emitió un ladrido furioso y saltó. Dani chilló mientras el perro se abalanzaba sobre sus piernas y le desgarraba las medias.

 

-¡Quieto!

El perro continuó arañándole. Dani gritó y se agarró al pasamanos de latón del ascensor. Kevin la miró con curiosidad y luego apartó al animal de un empujón con la punta del zapato.

-¡Mira que eres travieso, Mitzi! -La mujer tomó a su mascota en brazos y le dirigió a Dani una mirada de reproche. -No entiendo lo que le pasa. Mitzi quiere a todo el mundo.

 

Dani había comenzado a sudar. Continuó aferrada al pasamanos de latón como si le fuera la vida en ello mientras miraba cómo aquella pequeña bestia cruel ladraba hasta que el ascensor se detuvo en el vestíbulo.

 

-Parecíais conoceros -dijo Kevin cuando salieron.

-Nunca... nunca he visto a ese perro en mi vida.

-No lo creo. Ese perro te odia.

-No es eso... -ella tragó saliva, -es que me pasa una cosa extraña con los animales.

-¿Una cosa extraña con los animales? Dime que eso no quiere decir que les tienes miedo.

Dani asintió con la cabeza e intentó respirar con normalidad.

-Genial -masculló él atravesando el vestíbulo. -Simplemente genial.

 

hellooooo chikitaas espero les guste el cap!!

las kieroo besoss

comenten muucho!!!

me recomiendan??

byee

xoxox

Adri

CAPITULO DOCE..... MaSoQuIsMoOoOO... :) FINAL

 

CAPITULO DOCE..... FINAL.....

Hoy cumplían una año de novios con Joe habían pasado tantas cosas juntos! Muchos intentaron separarlos pero el amor triunfaba al fin...!

 

Lo amabas esa era la verdad asi que el amor siempre triunfaba...

Te estabas arreglando pues Joe vendría a casa a cenar y de ahí se irían a celebrar pues sus padres habían insistido en celebrar esta fecha todos.

 

Te arreglaste con un vestido rojo asi:


Eran las 8pm en punto y sono el  timbre era joe  y su papa.....

Todos estuvimos conversando la cena estuvo lista luego de cenar...

 

Joe bueno tengo algo importante que decirles... bueno _______ hemos decidido ir a estudiar al extranjero como a sido la idea de nuestros padres y bueno es su deseo y ahora el de nosotros..

 

 

Tup: de verdad chicos?

 

Tu: sii!!! Bueno como sabes papa me gusta ser independiente asi que vamos a estudiar en el extrajero como era tu idea y bueno que dices?

 

Tp: claro! Yo confio en ti hija eres mi orgullo y bueno si es lo que quieres claro!!!

 

Paul papa de joe: bueno muchachos confiamos en uds y que les vaya suuper bien! Lo apoyamos..!

 

Clarisse: Y  cuando piensan irse?

 

Joe: bueno de hecho las matriculas y todos los tramites empiezan la semana que viene.. J

 

Tp: de verdad? Tan prontoo?

 

Tu: si papa bueno todo vale su sacrificio..! J

 

Paul: bueno chicos cuentan con todo nuestro apoyo estamos felices que decidan estudiar sus carreras! Para que pronto se hagan cargo de nuestras empresas.

 

Joe:¬¬

 

Paul: o creen la suya propia,...

 

Tu: gracias paul! J


5 años después...........

 

 

 

 

Narra tn: bueno la vida continuaa asi que ya Joe inicio su empresa automotriz  su pasión son los autos y bueno ya que es un Ing en autotronica con masterados y doctorados inicio ya su trabajo en una de las empresas Ferrari el va a ser el director nacional de Ferrari en USA; y bueno yo soy ya la futura Sra Jonas.......! Jejej pero bueno se supone que vine a estudiar no??? Bueno solo soy la Presidenta de mercadotecnia en Ferrari jeje bueno mi doctorado de administración de empresas me sirvió y además en nuestros trabajos estamos juntos también ahhh amo cada día mas a Joe!

 

Hoy mi padre hace un fiesta de bienvenida porque regreso a Usa..! con joe..!!

 

En la fiesta..

 

Joe: amor estas lista? (al telefono)

 

Tu: no se creo k si ¿ y tu mi amooooreee bellooo?

 

Joe: si mi princesaaaa!!! O debo decir si Inginiera!

 

Tu: ok ingeniero nos vemos luego

 

Joe: jajaja ahh bebe nos vemos te amooo!!!

 

Tu;: y yo a tii!!! Besooosss!!!!!!!!!!!!

 

 

Estabas lista!!!

 

Narra tn: la fiesta estaba hermoosaa solo que aun no llegaba Joe y eso te tenia inquieta la fiesta empezó hace una hora y joe no llegaba!!! Te estabas preocupando..

 

Marie: estas distraída... __________! Que pasa?

 

Tu: mm no es nada...

 

Cuando suena una canción de fondo:

 

WHEN YOU LOOK ME IN THE EYES...(era la canción favorita de los dos...)

 

 

Cuando Joe se acerca a ti:

 

Joe: princesa bueno aquí ante nuestra familia y amigos te quiero decir que eres la persona mas importante en mi vida no se que hubiese sido de mi vida sin ti eres la persona que dirige mi camino y quiero saber si QUIERES SER MI ESPOSA?

 

Tu: -con lagrimas en los ojos después de la declaración de joe- clarooo! Acepto aceptoo!!!!!!!!


Tres meses después..:

 

Marie: tranquila amigaa! Estas hermosa!!

 

Tu: si de verdad!! Estoy nerviooosaa!!!!!!

 

Marie: eje trankiis!!

 

Tp: buenooo mi princesa estas hermosa!!

 

David: ahh mi hermanitaaa se casa hoy!!!!!

 

Tu: ahh sii!!

 

Tp: bueno vámonos k el novio debe estar esperando...

 

 

 

TU

 

 

 

 

JOE

 

 

Narra tn:

Hoy es el día mas feliz de mi vida me caso con el hombre que amo! Estoy en frente de la iglesia mi papa me va a dejar en el altar estoy muy nerviosa pero bueno hoy me caso es lo que importa

 

 

Narra Joe:

Hoy me caso con mi princesa hace años ni me hubiese imaginado que eso pasaría yo casarme? Jeje no se si hubiera pensado eso pero ahora se que soy un hombre afortunado..


Llego la parte mas importante de la boda:

___________ ___________  __________ aceptas a Joe Jonas como tu esposo para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?

 

Tu: sii! ACEPTO!

 

JOE JONAS aceptas a ___________  ___________  como tu esposa para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe?

 

Joe: si acepto...!

 

Pues bien si nadie se opone??... los declaro marido y mujer puede besar a la novia.....!

 

 

En la fiesta...!

 

Joe canto para mi when you look me in the eyes..! fue el momento mas hermoso para mi!!!!! Luego el vals con mis papas y mi suegro...!


Decidimoos irnos al caribe para nuestra luna de miel..

Y en la noche de bodas joe me canto make you mine fue divertido viniendo de Joe es un amor lo amo y lo amare siempre aunque sufra a veces por el me digan masoquista porque talves aguante mucho pero asi es el amor el amor triunfa pero lo amo nos amamos!!

 

Joe: TE AMOOO _______  _______!! TE AMO COMO NADIE TE A AMADO...

TU: TE AMO JOE JONAS!!  FOREVER AND ALWAYS!



The end!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Holaaaaa

1.- FELIIIZZZ AÑOO NUEVOOOOOOO

que este nuevo añooo sea de  muucho extito para todass mis chikitaaass!! las kierooo k Dios me las bendigaa!!!!!!!!!!

buenoo este es el cap finaal!! les gustoo????

2.-se viene un nuevo proyecto con muuuchas sorpresaasssss jejje solo Beatriz sabe algo jejjeje...

buenooo si kieren  k las incluya en la nueva novela me dejan un comentarioo


las dejooo byeeeeeeeeeeee

 

 

 

 

 

 

AvIsOoOoO :)))

Holaa!! niñaaass hermoosaas!!! comooo estaan!!

esperoooo k suuper bieen!!!

buenooo yo akiiii x pedirles un favorr!!!


que dicen me ayudan! ???? :)



Pues resulta que estoy nominada... :)

votariaan x mii??? siiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!! aqui les dejo el link!

 

http://jonatics-awards.metroblog.com/ <------- JONATICS AWARDS... Pulgar arriba

 

Mejor novela romantica: <------- MASOQUISMO

 

JONATICS AWARDS <--------

 

buenoooo luego les subo una maraton como recompensaa :)) jejeje besosss!!! las kierooo son las mejoress!!! Corazón

 

 

una fotitoooooo

 

hermooosooooss! mis TREES AMORESS!!!

 

MaSoQuIsMo CaPiTuLo 8 !!!!!!!!!!!!!


CAPITULO 8......


Narra tn:

Luego de haber llegado de mi salida con Joseph regrese de inmediato a casa gracias a que mi papa me necesitaba supuestamente de urgencia bueno subi a mi habitación y al salir del baño me recosté en la cama por un momento......


Bajaste a la sala y estaban allí todos reunidos...

Tp: bien listo dentro de poco vendrán unos inversionistas y amigos que cenaran con nosotros asi que  pórtense bien niños (a ti y David )

 

Clarisse: bien todo listo!

Tu: (cerca del oído de Clarise) que pasa papa esta raro.

Clarisse: no sep todo el día a estado así raro que lo llaman sospecho que pasa algo grave pero no se....

Sonó el timbre de la casa....

 

Llegaron a casa los invitados tan esperados por papa. Y eran nada mas y nada menos que Jacob y sus padres osea que era eso bueno con Jacob conversamos un rato pues nuestros padres se encerraron en el estudio a que hacer no sep.... Todo estaba tenso...

 

Jacob: sabes que pasa _____?

 

Tu: ni idea.... No sep..... según Clarisse mi papa a estado asi y bueno supongo k ya nos diran....

 

Jacob: sii!  Bueno ______ Redwood me puedes decir que onda con Joe?

 

Tu: que???? No nada por qué??

 

Jacob: mmm bien hace unos días no lo podías ver y ahora salen solos sin nosotros!

 

Tu: queee salir pfff noo......

 

Jacob: pues....... (fue interrumpido...)

 

Tp: muchachos entren....

 

Pasaron a la sala de la casa allí estaban todos reunidos junto con los padres de Jacob eso parecía un pedido de mano jajaja

 

Tp: bien familia queremos decirle que debido a las circunstancias hemos decidido algo sumamente importante para lo cual espero no se opongan y bueno es por el bien de todos.....

 

Sr. Burton (el apellido de la familia de Jacob): si bueno niños las noticia que les daremos espero la respeten y es la decisión mas acertada!

 

Tu: bueno ya nos pueden decir que sucede!

 

Tp: familia uds saben que la bolsa a caído en estos días talvez no se sientan afectados al momento pero tenemos que apoyarnos con la empresa Burton y según los códigos de cada empresa solo los miembros de la familia pueden ser socios y su fusión es necesaria y bueno _____ Jacob tengo que decirle que se deben casar..


 

Tu:ahhhhhhhh nooo! Que?????  Casarmee!!! (viste a tu alrededor y que?? Te habiass quedado dormida...... ) (viste el reloj y ya eran las 7 am...... )

 

Tu: quee ahhhhh  k aliviooo era solo un sueño..!

 

Te arreglaste y bajaste a desayunar para ir a clases después...

 

Tu: buenos diaas!!

 

Tp: hola princesa!

 

Clarisse: hola hija siéntate te sirvo..

 

Tu: gracias!

 

Tp: hijaa!!! Ayer subiste a tu habitación y nunca bajaste..!

 

Tu:-lo interrumpiste- lo siento papi...(haciendo ojitos) esque estaba un poco cansada y me quede dormida...J

 

Tp: ok hija bueno resulta que tampoco pudo venir Paul mi amigo y bueno solo salimos a cenar con Clarisse y tu hermano...

 

Tu: -fue solo un sueño!- ahp.... Lo siento papa...........

 

Tp: no te preocupes.... J bien hija date prisa llegaras tarde...


Al llegar al instituto con quien primero te topaste fue Joe quien corrió hacia a ti y te saludo con un beso en los labios..

 

Tu: -te sonrojaste...-

 

Joe: hola linda!!

 

Tu: Joseph Jonas!  Que te da derecho a besarme asi por asi!!! -aunque me gusta la idea!!! Ahhiishh no no k dices ___________!-

 

Joe: pero te gusta! Jejeje

 

Tu: aiihhsss me tengo k ir adioss!

 

Joe: adioos linda nos vemos luego..! (embobado..)


En clases estabas un tanto distraída hasta que

 

***:__________!

 

Tu: ah?

 

Nick: estoy tratando de decirte algo y no me respondias en que piensas _____?

 

Tu: ahh no en nada!

 

Nick: aja...! Ah! Ya se en Joe!!

 

Tu: que??? No porque???

 

Nick: jajaja eres re mala para mentir! Jajaja

 

Tu: a ver que te conto!

 

Nick: mmm nada!

 

Tu: Nicholas!

 

Nick: pon atención a clases!

 

Tu: aiiihhsssh! Nicholas!!!

 

 


holaaaa mis niñaas!!! aparecii jejejjeje

sorry por ausentarme... :) buenooo les traigo un cap.... no se si les guste pero.... poeeess me lo dejan saber?????? graciaasss


byeeeTrago

besosssBeso


ADRI!! Corazón

 

 

pd: mmm y no me respondieron a lo k les pedi en el cap anterior mmm bueno poes ni modo...

 

MaSoQuIsMo CaPiTuLo CUATRO........ <4 :)


CAPITULO 4

Contigo:


Tu: ves papa por eso no o quería jugar......


Tm: mmm hija ni modo ve a ver la pelota..

Tu: noo! X Dios... es solo una pelota... hay miles por ahi.....


Narra tn____:


Ni modo me tenía que disculpar..... =( camine en dirección hacia donde había caído la pelota estaban ahí un grupo de chicos a los cuales enseguida reconocí.


Tu: ahh no ustedes que hacen aquí??


Jacob: nena!!! Tu k haces x aquí??


Joe: si como s k entras en estos lugares x Dios desubicada me lastimaste! Agh! (se fue)

Narra joe:

No puede ser que esté pensando en ella y todos los pensamientos buenos los borre ella mismo ahh no la soporto,.... Pero porque ahora pienso en ella nunca eh hecho eso ni me a pasado con nadie......


Narra tu papa (tp):

Que ese no es Joseph Jonas el próximo heredero del imperio de empresas Jonas!!! Vaya es amigo de ______ (tn) como no lo supe antes..!!  mi niña es tan afortunada por lo visto son muy amigos....!


Contigo:

Nick: ehh necesitas mas técnica ______(tn)


Tu: ejeje de hecho detesto en golf.... Jujuju mi padre insiste en que participe en este aburrido deporte y eh ahí las consecuencias...!


Jack: jajaja te metiste con el deporte favorito de Nick jajaja


Jacob:  si de hecho casi nadie se mete con eso.....


Nick: ehh ya basta.....!


Tu: jajaja buenooo me voeee niños!! Peleones........ mi familia espera....


Jacob: ten cuidado no kiero k me golpees a mi después...


Tu: eso sería bueno.....


Jacob: __________!!!!!!!!


Tu: jajaj ya no jugare ok... bye...



Tu: jaja gracias familia!!! Me hicieron ir x una estúpida pelota de golf!


David: ehhh no te desquites con la pelota!


Tu: asshh....


Rose: vamos a la piscina???????


Tu: seee!!! Pleasee!!!! Q-Q


El resto del dia te pasaste con rose y David molestándolas.....  pasaron a cenar en un restaurant especial, luego a casa.


Con joe....

(Denise y Paul los papas de Joe....  )

Paul:  hijo donde has estado sabias que te necesitábamos en casa??


Joe: Sali con  mis amigos ok!


Paul: sabes que hoy tenias que ir a la compañía tienes que seguir familiarizándote con todo!


Joe: papa ok esta bien...! No empiezes ok...


Paul: no estoy empezando hijo! Bueno además ya esta listo para tus estudios de la universidad.... Sabes k en unos meses acabas la preparatoria y te vas al extranjero...


Joe: que! Por Dios papa porque haces las cosas por tu gusto!! Aghh en fin supongo k eso ya esta hecho y no puedo negarme!


Paul: tu lo has dicho!


Joe dejo hablando solo a su padre y subio directo a su habitación.


Narra joe:

No hay duda que cuando se le mete algo a papa en su cabeza eso se hace si o si!  No es que este en completo desacuerdo con el es mas estaba pensando en irse a extranjero también pero todo lo tenia que decidir el eso si le molestaba era lo peor que se metan en desiciones que solo a el le competen...!


Con tn_____:

Para culminar el dia mi papa me sale preguntando sobre Joseph Jonas genial acaso soy su secretaria??? No es que me interese en lo absoluto pero si quiere saber sobre el creo k soy la menos indicada para hablar sobre este tipo....!.

CONTINURA.......

heeeyyyy chikitaass!!!! un cap cortooooo.... jujuju espero les guste...... :) mmm k pasara???? jejeje byeeee

 

 

me gustoooo esta imagen..... espero les guste...! see you.....

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2do Lugar! Graciaas chikass!!

2do Lugar! Graciaas chikass!!